A veces sabemos que necesitamos cambiar algo en nuestra vida, pero seguimos repitiendo las mismas conductas. Queremos poner límites, modificar hábitos o dejar atrás situaciones que ya no nos hacen bien, pero algo parece impedirnos avanzar.
Esto no siempre significa falta de voluntad. Nuestras emociones, experiencias y creencias pueden influir en la manera en que pensamos, sentimos y actuamos.
¿Qué nos impide cambiar?
Con frecuencia, repetimos patrones de comportamiento porque nos resultan familiares, incluso cuando ya no nos sentimos satisfechos con ellos. El miedo a equivocarnos, la inseguridad o la necesidad de aprobación pueden dificultar que tomemos decisiones diferentes.
En ocasiones, también intervienen creencias limitantes: ideas que hemos construido sobre nosotros mismos y que pueden condicionar nuestras decisiones. Reconocerlas permite comenzar un proceso de introspección y autoconocimiento.
La pregunta no es solamente qué queremos cambiar, sino también qué pensamos, qué sentimos y qué nos resulta difícil afrontar cuando intentamos hacerlo.
Psicobiónica: explorar la relación entre mente, emociones y cuerpo
En mi trabajo como terapeuta holístico, utilizo la Psicobiónica como un enfoque de exploración personal que busca comprender la relación entre nuestros pensamientos, emociones y experiencias corporales.
Dependiendo de lo que cada persona desea trabajar, esta exploración puede relacionarse con distintas herramientas de acompañamiento, como:
EFT o tapping: técnica que combina la atención en una experiencia emocional con golpecitos suaves en determinados puntos del cuerpo.
Biomagnetismo: práctica complementaria basada en el uso de imanes, de acuerdo con el enfoque de trabajo.
Armonización bioenergética: enfoque orientado a explorar la percepción del equilibrio energético personal.
Exploración de creencias y patrones emocionales: reflexión sobre ideas, experiencias y formas de reaccionar que pueden influir en nuestras decisiones.
Estas herramientas no son equivalentes ni se utilizan necesariamente en todas las sesiones. Su pertinencia depende del motivo de consulta y del enfoque de acompañamiento.
Comprenderte puede ser el primer paso
Antes de exigirte cambiar, prueba hacerte tres preguntas:
¿Qué situación quiero cambiar realmente?
¿Qué pienso y siento cuando intento hacerlo?
¿Qué pequeño paso puedo dar para empezar a actuar de otra manera?
El autoconocimiento no consiste en juzgarnos por lo que repetimos, sino en observar nuestra experiencia con mayor claridad y responsabilidad.
Reconocer que algo necesita cambiar es importante. Comprender qué nos impide hacerlo puede abrir nuevas posibilidades.

